La voz de Juana

Lenguaje inclusivo: ¿Nosotres? ¿Muches? Analiza lo que realmente refleja

Cada vez se utiliza más el lenguaje inclusivo en la mayoría de países en donde hablan español, sobre todo en espacios feministas. Todo esto en contra y como ”solución”al masculino neutral del castellano que todos usamos. Pero, ¿ qué se busca realmente al desdoblar el lenguaje, usar la ‘x’ en las palabras o utilizar ‘@’?

Antes de descalificar el lenguaje inclusivo, analicemos algunos de los argumentos a favor y en contra:

1. El lenguaje inclusivo hace la suposición errónea de que género y sexo están asociados en la gramática de una lengua. Luchar contra la gramática de una lengua no resulta importante para algunas feministas, sino que incluso afirman sentir que se deja de lado la verdaderas luchas como el pago igualitario de sueldos o la igualdad en derechos y oportunidades de desarrollo.

2.En defensa al primer argumento, la oposición al masculino neutral, asegura que, como la sociedad ha cambiado, la lengua debe hacerlo y volverse más precisa. La participación de la mujer en la esfera pública, los derechos aceptados hacia la personas LGTBQ+ y la diversidad de géneros, son uno de sus mayores sustentos para defender esta postura de inclusión por parte del hablante.

3.El desdoblar el lenguaje: Todos los estudiantes y todas las estudiantes. Todas las niñas y todos los niños. ¿Qué va primero? Esta alternativa de ‘inclusión’ solo arrastraría a otra discusión en dónde se tendría que jerarquizar y empezaría el cuestionamiento infinito de quién merece ser mencionado en primer lugar. Naturalmente, la gramática no jerarquiza.

4. Existe una extrema necesidad del lenguaje inclusivo por parte de las personas trans o no binarias que anhelan la inclusión y, el poder definir la forma en la que la gente se refiere a su comunidad. Para ellos el lenguaje inclusivo se trata de incluir a más gente y ganar participación.

El panorama es el siguiente, la RAE por lo pronto no decretará nada en un futuro inmediato respecto al lenguaje inclusivo. Sin embargo, el uso repetitivo hará que, en la oralidad, se dé por hecho y la sociedad empiece a utilizarlo con mayor frecuencia aún. Finalmente y gracias a la difusión que está teniendo, puede llegar a aceptarse, es inminente. Pero, a modo de reflexión, es bueno reconocer que en muchos países las lenguas no marcan género y dichos lugares son tan machistas o igualitarios como en los que sí se diferencia. La manera en la que hablamos no va a cambiar la manera en qué vivimos. ¿O sí?

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